Como cualquier miembro de la familia, los gatos y los perros tienen  su propia ‘personalidad’, que se irá moldeando a medida que les regañemos o felicitemos por realizar buenas o malas acciones. Como en la vida misma: si queremos un gato que no destroce el mobiliario habrá que regañarle cuando lo haga hasta que desista, lo mismo con un perro que decide hacer pis en medio del salón. Día a día los sims humanos podrán enseñar nuevas órdenes a las mascotas, incluso podrán pagar clases para que un profesor se encargue.

 

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