(Puntuación: 7/10)

 

En Sims 3: ¡Vaya Fauna! se ha dado un vuelco, un giro, a la presencia de los animales en el entorno de los individuos que forman el mundo virtual. Si antes eran tan solo una carga a la que cuidar y unos pequeños bultos que recorrían la casa haciendo de las suyas, ahora podemos tratarlos como auténticos protagonistas. La creación de una mascota viene presentada como todo un acto de responsabilidad hacia la futura convivencia con la misma.

 

A parte de la larga e irracionalmente espectacular lista de modificaciones detalles que podemos añadir a nuestras mascotas, como manchas, tamaño del cuerpo, pelaje (color y tipo), podremos definir los rasgos más intrínsecos de su personalidad, así como sus gustos y respuestas de conducta. Si alguien describe Sims a cualquiera, corre el riesgo de provocar al lector o interlocutor la sensación de agobio o incluso recibir la respuesta de “¡Si hombre, no tengo bastante con hacerlo en casa, como para hacerlo en el ordenador!”. Pero realmente es lo mágico de Sims, es para vivirlo.

 

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