Una saga como la de Los Sims no es tan fácil de cambiar así como así. Aunque técnicamente cuenta con “sólo” tres entregas, la enorme cantidad de expansiones y conversiones a distintas plataformas ha creado una sensación de continuidad, reforzada por la presencia de un público fiel y dedicado, cuya resistencia al cambio es más bien desconocida -no son pocos los fans de Los Sims que prácticamente sólo juegan a estos juegos.- ¿Cuáles son los fundamentos de la experiencia? ¿Cuáles son las líneas maestras que no se pueden cambiar y cuáles son los aspectos que podrían ser modificados para crear una nueva experiencia? Son preguntas complejas  a las que seguramente el equipo que lleva el timón de la saga se ha enfrentado en más de una ocasión. Y aunque es cierto que se han visto algunos pasos en nuevas direcciones, por ejemplo con la tercera parte, no es menos cierto que esos pasos se alejan sólo muy tímidamente de lo que es la fórmula general de la serie, hasta el punto de que las diferentes entregas resultan bastante similares para aquellos no familiarizados con las peculiaridades de la misma.

 

La mayor novedad de Sims Medieval es que rompe con esa falta de estructura precisamente para poner una. Sin renunciar a la idea de la personalización y de que el jugador haga un poco lo que le parece, en Medieval se dan objetivos y misiones, que a su vez contribuyen a una estructura global que va creciendo a medida que se va jugado, añadiendo progresivamente opciones y alternativas según se vaya aumentando la experiencia. A pesar de que esa iniciativa pudiera parecer incompatible con lo que define a la saga, lo cierto es que el equipo ha sabido definir correctamente cómo plantear esta iniciativa sin romper líneas sagradas y ofreciendo además una experiencia interesante. Destaca además en la variedad de posibilidades y el cómo se entremezclan elementos imprescindibles como la personalización y las grandes posibilidades de interacción, con aspectos como las misiones y nuevos conceptos como el de atención o la toma de decisiones, creando un título que genera la sensación de aire fresco.

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